DIARIO VISION.-Las imágenes no pueden ser más deprimentes, la realidad en que viven cientos de seres humanos en batey Algodón de Fundación, es la realidad desnuda de lo poco que invertimos a favor de la dignidad de muchos.
Los moradores de ese batey donde el Consorcio Azucarero Central, antiguo ingenio Barahona cultiva caña para la producción de azucares, no puede ser más deprimente e inhumana, sencillamente viven como puercos en pocilgas.
Casas destartaladas no acta para vivir seres humanos, calles sin asfaltar, charcos de agua, desolación e impotencia de los que viven en el lugar, es la triste realidad.
Se puede decir que frente a ese mal llamado batey, porque lo correcto sería llamarle pocilga, han pasado los indolentes del Estado, los indolentes del Consorcio Azucarero Central, pero a ambos sólo les interesa general riquezas, unos para hacer proselitismo y los otros para engrosar sus millones, mientras, hay niños que sobreviven en la desesperanza.
Desesperanza, infortunio, porque ni el Estado ni la empresa tienen un sistema adecuado de asistencia social para esas gentes de Algodón que son generadores de riquezas.
Pero esa es solo una de las caras de la realidad en que por cientos de años han estado viviendo los residentes de bateyes donde a través del cultivo de la caña se ha generado tanta riqueza desde el gobierno de Trujillo pasando por Balaguer, siguiendo hasta nuestros días donde no sólo el Estado se beneficia sino también una empresa arrendataria de capital extranjero.
Son los cuestionamientos que como ciudadanos, como país deben hacernos reflexionar, y son las mismas circunstancias que debía hacer reflexionar a todos nuestros políticos cuando a partir de febrero comiencen su peregrinaje a batey Algodón a prometerles ¡sacarlos de la pobreza!.
