Los lugareños denuncian que la edificación está habitada por haitianos, quienes duermen, cocinan, se bañan y hasta acoge una familia.
La maleza arropa, mientras que las aulas están llenas de materiales de construcción y el nivel inicial aún no se termina.
En el mismo municipio, en el barrio belén alrededor de 70 familias demandan la electrificación del sector, agua potable y acondicionamiento de sus calles.
Piden al gobierno la titulación de esos terrenos para la tranquilidad de los residentes.
