"Seguimos sirviendo la educación del siglo XXI bajo paradigmas y modelos del siglo XX y hasta del XIX", afirmó durante el Foro de Expertos de la Consulta Nacional para el Futuro de la Educación Dominicana.
DIARIOVISION.-Santo Domingo.– El educador, consultor y exministro de Educación, Dr. Roberto Fulcar Encarnación, expuso sus ideas en el Foro de Expertos y Expertas de la Consulta Nacional para el Futuro de la Educación Dominicana, iniciativa organizada conjuntamente por el Ministerio de Educación (MINERD), el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), con el propósito de recoger aportes para orientar el futuro de la educación dominicana.
Durante su participación compartió su postura, titulada "Más que una reforma educativa: un nuevo paradigma para la educación dominicana y un nuevo Compromiso de Nación que lo sostenga", en la que planteó que el país ha llegado a un momento histórico en el que resulta imprescindible elevar el debate desde las reformas del sistema hacia la construcción de un nuevo paradigma educativo.

El académico recordó que durante las últimas cuatro décadas el país ha realizado múltiples reformas que, en alguna medida, contribuyeron a fortalecer la institucionalidad educativa, ampliar la cobertura, profesionalizar la carrera docente y consolidar importantes avances. Sin embargo, señaló que ha llegado el momento de revisar el paradigma que ha orientado esas reformas, porque "las reformas fortalecen las instituciones, pero los paradigmas orientan su destino".
Como parte central de su exposición, planteó una interrogante que consideró imprescindible para el debate nacional:
¿Qué explica que, después de cuatro décadas de reformas sucesivas, la sociedad dominicana continúe sintiendo la necesidad de emprender una nueva gran transformación educativa y siga manifestando una elevada insatisfacción con los resultados educacionales?
Al responder esa interrogante, afirmó que ya no basta con enmendar el sistema educativo, como tradicionalmente han procurado las reformas, sino que corresponde fortalecer la idea de educación que orientará el desarrollo del sistema durante las próximas décadas. Agregó que la verdadera transformación educativa exige revisar la concepción de educación desde la cual se diseñan las políticas públicas y las decisiones estratégicas del sector.
En ese contexto presentó su paradigma "Educación para Vivir Mejor: Un Nuevo Contrato Social por la Educación", concebido como una propuesta para reorientar y reorganizar integralmente el sistema educativo a partir de un propósito superior: que la educación sea evaluada por su capacidad para mejorar la vida de las personas, fortalecer sus entornos y contribuir al desarrollo integral de la sociedad.
Indicó que este paradigma se encuentra estructurado sobre doce pilares estratégicos, iniciando con Inclusión y Equidad, como fundamento democrático y de justicia social del sistema, y culminando con Ética y Transparencia como eje transversal de toda la gestión educativa. Entre ambos se articulan los pilares de Pertinencia y Relevancia; Innovación; Formación en Valores y Ciudadanía; Calidad; Empleabilidad, Emprendimiento y Desarrollo Productivo; Eficacia y Eficiencia; Autoctonía y Apertura Universal; Participación y Corresponsabilidad Social; Flexibilidad y Aprendizaje Permanente; Nuevos Roles de los Actores Educativos; y Ética y Transparencia, conformando una arquitectura integral para orientar la educación dominicana hacia el futuro.
Asimismo, explicó que la propuesta incorpora un Nuevo Contrato Social por la Educación y un Compromiso de Nación, orientados a convertir la educación en una responsabilidad compartida de toda la sociedad y en una política de Estado sostenida en el tiempo, con visión de largo plazo y responsabilidad intergeneracional.
Finalmente, Fulcar sostuvo que la transformación educativa que demanda República Dominicana requiere trascender la lógica de las reformas periódicas para construir un nuevo paradigma educativo y un Compromiso de Nación que otorguen continuidad, coherencia y visión estratégica a las políticas públicas, colocando en el centro el propósito de que la educación contribuya efectivamente a que las personas vivan mejor, fortalezcan sus entornos y hagan posible un futuro cada vez más humano, más libre, más justo, más innovador y más próspero para República Dominicana.
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